Costas con detalles relevantes

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Puerto López

Hace varios años nos tomamos unas pequeñas vacaciones para visitar este rinconcito de Manabí, conocido por sus avistamientos de ballenas en los meses de junio a noviembre. Decidimos regresar para recorrerlo de otra forma, comenzando por contemplar el espectáculo que brindaba la noche al pie del muelle; poco a poco fue surgiendo una mezcla de tonos rosas, naranjas, amarillos, celestes y toda la gama existente que puedan contar.

Muelle iluminado.
Muelle iluminado.

Al día siguiente tomamos un tour para hacer snorkel en la Isla Salango. Durante el camino en bote pudimos observar a varios Piqueros Patas Azules jugar sobre una boya. Más adelante, fueron apareciendo grandes rocas que, debido a sus formas peculiares, tenían nombres característicos, como la Cara de King Kong y la Tortuga Grande.

Canoa

Canoa entra en la lista de las playas por las que siempre soñamos pasar; el cielo con sus nubes en patrón hizo que la veamos distinta, con una expresión más entretenida. Contaba con un área escondida, casi secreta, en la que primero debimos atravesar unas rocas y pequeñas lagunas para llegar, el ambiente se encontraba tranquilo en su totalidad, sin nada de gente. En este lado nos topamos con grandes rocas en punta y otras sin ninguna forma en particular, pero al reventar el mar sobre ellas, armaba una atractiva composición.

Imagen para enmarcarla en una sala.
Imagen para enmarcarla en una sala.

Luego regresamos al área amplia (y colmada de turistas) de la playa y, como de costumbre, esperamos hasta que sea la hora de la caída del sol para apreciar cómo la luz se va despidiendo a lo lejos en el horizonte.

Tasaste y Punta Prieta

Nos dijeron que si deseábamos ver playas diferentes, debíamos ir a Tasaste, donde el punto más característico en este pedazo de Costa ecuatoriana es el famoso Arco del Amor. Se recomienda ir temprano por la mañana, para disfrutarlo con la marea baja y cruzarlo por en medio, mirarlo de cerca, tocarlo, fotografiarlo, darse un beso justo debajo con tu pareja. Aunque el día esté nublado, la belleza de semejante formación rocosa no pierde su simpatía.

El Arco del Amor.
El Arco del Amor.

El siguiente paso fue caminar una hora hasta Punta Prieta, durante el trayecto nos encontramos con piedras extrañas esparcidas por toda la arena y cuevas muy altas que nos intrigaban con cada paso que dábamos. Llegamos hasta un hotel muy acogedor y original, donde su propietario (un señor sabio y loco) nos invitó un par de copas, acompañadas por una charla cargada de grandes consejos, hasta que se presentó la hora de despedirnos del sol, para al día siguiente, saludarlo de nuevo mientras le brindaba color al mar, al cielo y a todo lo que le rodeaba.

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