El Edén en Pallatanga

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Sinceramente no sabíamos que en Pallatanga íbamos a encontrar un sitio rodeado de paz, animales, riachuelos, árboles gigantes y un verde extenso que se combina con la neblina.


Fecha del viaje: julio 2017
 Mira el video al final del post

Cuando te acostumbras a realizar viajes largos, donde las horas sentados sobre los asientos de los buses –algunas veces incómodos– o en el puesto trasero de un vehículo que frenó al costado de la carretera porque vio tu pulgar levantado (y un letrero con un destino escrito) pueden llegar a sumar 8, 12 o hasta más de 24, hacer un viaje de tres horas por el día, lo notas fácil y liviano.

Fue así como nos trasladamos en una furgoneta, temprano por la mañana, hasta el pueblo de Jalubí, ubicado en el cantón de Pallatanga en la Sierra de Ecuador, con una altura aproximada de más de 2.000 msnm. Nos habían invitado a conocer el hospedaje Edén Trébol Alto, un proyecto turístico y de permacultura que ocupa varias hectáreas en un lugar donde el clima es el ideal para las caminatas en medio de la naturaleza.

Luego de subir a pie por una cuesta poco pronunciada (los vehículos quedaban parqueados cerca de la carretera), ingresamos a la propiedad. En la entrada se encuentra una casa rústica con todos los implementos necesarios para vivir retirado de las grandes ciudades, incluso disponía de un televisor. En el piso de arriba se encontraba la habitación con varias camas para los huéspedes.

Mujer en medio de árboles.
Entrada de la hacienda, en Jalubí.

Cargamos agua en los termos proveniente directamente del grifo –es tan natural que se puede beber sin problema–. Algunos cambiaron sus zapatos comunes por botas de plástico. Pensamos que no harían falta, llevábamos puesto los que usamos siempre para todo tipo de trekking. Una vez preparados, empezamos el ascenso hacia la montaña.

Grandes árboles nos rodeaban a los lados del sendero, las nubes descendían hasta golpearse con el suelo verde, creando una neblina que decoraba de blanco las fotos. Daba la sensación de estar caminando sobre el cielo, quizás a eso se deba su nombre –me pregunto–.

Jalubí, Pallatanga.
Iniciando el ascenso. Los árboles nos dan la bienvenida.
Sentada con neblina en Pallatanga.
Cuando el cielo desciende en Jalubí.
Paisaje con neblina en Pallatanga.
La neblina le da un toque especial al paisaje.

Atravesamos pequeños riachuelos, estuvimos cerca de enterrarnos en el lodo, improvisamos con piedras y troncos para caminar por encima. Pasamos cerca de caballos, aves, vacas y un toro que no estaba muy contento con nuestra visita, lo mostraba al enterrar sus cuernos en la tierra. Uno de los encargados del lugar lo tranquilizó emitiendo un grito que lo alejó varios metros del camino por donde debíamos cruzar.

Al cabo de una hora, y sin mayores complicaciones, llegamos hasta la parte final del sendero denominado el Edén, sitio en el que pretenden construir pequeñas estancias para que los turistas se sientan plenamente conectados con la naturaleza. Pasar la noche aquí debe ser una experiencia contraria a la de un hotel en pleno centro de la ciudad, sobre todo durante la noche.

Jalubí, Pallatanga.
Asombrada con los paisajes en Pallatanga.
Riachuelos en el bosque.
Atravesando riachuelos.
Casita en el bosque.
Vacas paseando cerca del edén.
Paisajes en Pallatanga, Ecuador.
El verde y el cielo se juntan en Jalubí.

Nos confesaron que las estrellas salen con total libertad, es fácil observar una fugaz. Es muy probable que el silencio y la oscuridad se mezclen con los ruidos de los animales. Más arriba en la montaña, subiendo con caballo, afirma uno de los encargados que se puede encontrar más animales salvajes en su puro estado natural.

En nuestra visita no nos atrevimos a ir más allá de lo que se encontraba el sendero, si no hubiésemos tenido que agarrar un machete e ir abriendo camino a nuestro paso. También quedó pendiente pasar la noche bajo el cielo adornado con estrellas, aunque hay una habitación con varias camas, echar la carpa sobre el césped puede volverse más placentero.

A veces desconocemos lo que puede haber tan cerca de nuestra ciudad. Sitios como este nos hacen dar cuenta de que, aún permaneciendo quietos en nuestros hogares, podemos seguir descubriendo y asombrándonos cada día, sin necesidad de realizar un viaje tan lejos.

Senderos naturales en Jalubí, Pallatanga.
Parte del sendero en medio de la naturaleza.
Sol cayendo en Pallatanga.
El sol preparándose para descender.

TOMAR EN CUENTA:

Para tener más información sobre este proyecto en Jalubí – Pallatanga, pueden seguir su cuenta de Instagram: @edentrebolalto

 Dónde comer
En la ruta, antes de entrar a Pallatanga, hay un paradero llamado Di Carlo. El desayuno continental cuesta USD $3 por persona.

Cómo ir
Las ciudades más cercanas para llegar son Guayaquil y Riobamba. Sugerimos comunicarse previamente con los administradores del Edén Trébol Alto para que les den las indicaciones necesarias, ya que el lugar se encuentra en una finca a varios kilómetros de Pallatanga.

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