Encantos de Montevideo

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Si aún sigues buscando: Qué ver en Montevideo, te mostramos una pequeña guía que te ayudará a saber cuáles son (según nuestra experiencia) los sitios imperdibles de esta hermosa ciudad.


Montevideo se presentó como la excusa para iniciar un viaje a dedo, fue la primera vez que experimentábamos este tipo de transporte fuera de nuestro país –Ecuador–. Sabíamos que tres horas lo separaban de Colonia, pero no imaginamos que en menos de cinco minutos conseguiríamos frenar un vehículo. Es muy fácil movilizarse de esta forma, tanto para entrar como para salir de la ciudad.

De Montevideo habíamos escuchado que guardaba gran similitud con Buenos Aires, visto a una escala menor. La verdad no nos agrada la idea de comparar ciudades, pero podemos asegurar que pasear por la capital uruguaya tuvo un encanto distinto a lo que imaginamos. Por momentos se mostró tranquila, admirable y transitable, por otros, lucía vacía y con esquinas peligrosas, sin embargo, fue sólo cuestión de perspectiva.

Esquina en Montevideo.
Calles de Montevideo.
Avenidas en Montevideo.
Una ciudad que se presta para conocerla.

Únicamente sentíamos un ligero temor cuando andábamos por calles desconocidas con la finalidad de acortar camino, en ocasiones el sol no tenía piedad y los atajos se presentaban como la mejor alternativa. Aunque lo pensábamos mejor cuando nos topábamos de frente con caras poco amigables, sinceramente nunca sucedió nada malo, es más, las personas que transmitían miedo, ni siquiera nos tomaban en cuenta.

Visitamos lugares que nos recomendaron, algunos aparecieron sorpresivamente en nuestro camino. Todo lo hicimos a pie y en bus, es fácil desplazarse por Montevideo. Si no encuentras una dirección, la amabilidad de la gente es tan grande que nadie tendrá problema en ayudarte.

Barra de Montevideo.
El mejor sitio para conversar.

Por tal motivo, armamos una lista de los sitios que más nos encantaron, así tendrás en cuenta algunos imperdibles de Montevideo para cuando tengas la oportunidad de visitar la ciudad.

Parque Rodó

Es grande, posee una pequeña laguna donde descansan aparcados los botes, aunque las veces que pasamos por allí, no vimos a nadie usándolos. Mucha gente viene acá para tomar sol, preparar unos mates (todo uruguayo siempre lleva un termo bajo el brazo) o armar un picnic entre amigos.

Parque Rodó, Montevideo.
Laguna en Parque Rodó.

En un momento dado, un señor entabló conversación con nosotros, diciendo que disfrutemos mucho de Montevideo, se exaltaba en manifestar la seguridad que existía en la ciudad, pero no descartaba la idea de andar con precaución. A partir de allí, con sólo voltearnos, vimos gente poco amigable tomando alcohol, sin camiseta y hablando cada vez más fuerte.

Aunque, una vez más, no ocurrió nada, pasamos sin llamar la atención. La mejor hora para visitar el parque es durante el día, ya que se puede cruzar a la playa Ramírez y caminar sobre la rambla –costanera o malecón– hasta que el sol te canse.

Playa en Montevideo.
Playa Ramírez.

En la noche también es recomendable acudir, ya que una feria toma vida entre sus árboles y paseos (generalmente los fines de semana), cuenta con mucha iluminación para andar sin problema, aunque algunas áreas permanecen sumidas en la oscuridad. Se puede encontrar comida, ropa, artesanías y demás productos.

Los vendedores asignados pagan una mensualidad para mantener un puesto grande, techado e iluminado. A un costado, en otro sector del parque, se hallan los vendedores ambulantes, personas comunes que aprovechan la ocasión para vender ropa, comida, libros o cualquier producto hecho con sus propias manos.

Parque Rodó en la noche, Uruguay.
Feria Parque Rodó.

No hay quejas, todos conviven en armonía. Las personas acuden a todos los puestos sin mostrar favoritismo. El único requisito sugerido para tener éxito en las ventas es llevar luz propia porque la gente se aglomera cuando el sol desaparece. Una vez intentamos vender postales, pero ni el alumbrado público nos pudo ayudar con su lejana iluminación.

Playa RAMÍREZ

Quizás lo podamos considerar como el punto perfecto para apreciar las puestas de sol, mientras éste se ocultaba, el cielo se teñía de rojo. Andrea estaba fascinada con las imágenes que capturaba, luego de varios minutos, los rayos empezaron a asomarse, cada vez tomaron más presencia hasta que cayó una fuerte lluvia con truenos. Para ese momento ya habíamos llegado a casa.

Atardecer en playa Río de la Plata.
Cielo rojo.
Montevideo en la noche.
Playa Río de la Plata.

Junto a la playa se encuentra el Paseo de los Pescadores, sitio al que no pudimos acceder debido a que estaba cerrado por un concierto. Militares y policías resguardaban la entrada. En ese instante decidimos sentarnos a descansar. La fila de jóvenes para ingresar al evento era extensa, algunos trataron de saltarse las rejas y eludir a los guardias de seguridad sin mucho éxito. Antes de irnos se acercó un grupo de vagamundos.

Eran cinco, nadie les temía, no buscaban hacer daño ni generar temor, aunque por unos segundos fue inevitable percibirlo. En varios sectores de Montevideo vimos vagabundos que andaban deambulando sin representar peligro alguno.

Museo de Historia y Arte Precolombino (MAHP)

Un espacio grande donde descansan interesantes reliquias, algunas son réplicas y otras son piezas originales de mucha admiración, como la momia del Cairo (según los estudios, se trata de una sacerdotisa). El acceso es gratis y se le debe dedicar una cantidad prudente de horas porque hay mucho por ver. Si no te consideras tan amantes de los museos, por lo menos con ingresar podrás frenar el calor gracias al aire acondicionado.

A pocos metros se ubica la Intendencia, edificación donde se puede acceder hasta el techo para sacar una foto alta de Montevideo. Lo malo es que cierran mucho antes del atardecer. Intentamos ingresar en dos ocasiones, pero la suerte no nos acompañó, un día estaba cerrado y otro estaban reparando los ascensores.

Ciudad Vieja

Antes de acercarnos a uno de los puntos más llamativos de Montevideo, atravesamos la Av. Constituyente, donde nos topamos con una interesante zona denominada Zona Diseño. Dispone de varios locales que abarcan decoración y muestras de arte; si se anda con tiempo, vale la pena pasar por allí.

Diseño en Montevideo.
Zona diseño Montevideo.

Desde la Plaza Independencia, donde en un mausoleo descansan los restos del Prócer José Artigas, se puede apreciar la gran Puerta de Entrada a la Ciudad Vieja. Esperando unos minutos se consigue tomar una foto sin gente alrededor, o por lo menos, muy poca.

Plazas de Montevideo.
Plaza Independencia.
Edificios emblemáticos de Montevideo.
Lo que se aprecia desde la plaza.
Ciudad Vieja, Montevideo.
Entrada a la Ciudad Vieja.
Puerta Ciudad Vieja.
Otro lado de la puerta.

La Ciudad Vieja es un punto muy turístico pero sus calles adoquinadas y la decoración de su ambiente, le otorgan un encanto especial. Otras plazas cercanas por las que caminamos fueron Constitución (o Matriz) y Zabala.

Calles de la Ciudad Vieja en Montevideo.
Ciudad Vieja.
Teatro Solis.
Teatro Solis, ubicado junto a la Plaza.

Nos encontramos con varios locales interesantes, por lo que al ingresar y permanecer mucho tiempo en la librería Más Puro Verso, se nos hizo tarde para ver la actividad comercial y todo el aposento que existe en el Mercado del Puerto, ya no había movimiento cuando llegamos.

Muchos vienen acá a beber el famoso trago “Medio y Medio”, sobre todo cuando celebran alguna ocasión especial, como graduarse de la universidad. Nosotros lo probamos una vez pero en casa de una amiga.

Prado

En bus nos trasladamos hasta el sector de Prado, donde se ubican varios sitios de gran importancia. El primero en nuestra lista fue el Museo Juan Manuel Blanes junto con el Jardín Japonés (ambos en el mismo lugar). Abren sus puertas a las 13:00 y 12:00 horas respectivamente. Por haber llegado temprano, esperamos bajo los árboles que adornan el patio.

Al final del recorrido en el Jardín Japonés, encontramos una atractiva casa de té. Se siente una armonía placentera al pasar por los pequeños senderos. Por otro lado, el museo cuenta con exposiciones temporales y otras permanentes muy llamativas, con cuadros enormes donde se perciben detalles sorprendentes. Y uno que narra un terrorífico mito.

Museo de Bellas Artes Juan Manuel Blanes.
Museo Blanes.
Jardín Japonés en Montevideo.
Jardín Japonés.
Recorrido en el Jardín Japonés.
Casa de té.

Se trata del retrato de Clara García de Zúñiga, una adinerada mujer que vivió en esta villa durante el siglo XIX. Fue encerrada en el altillo del actual museo por su esposo, permaneció allí dentro hasta el día de su muerte. Muchos afirman (incluyendo a los empleados) haber visto pestañear los ojos de la pintura que actualmente descansa en una pared del museo.

Procuran, en lo posible, no cambiarlo de sitio, ya que cuando lo hacen, suceden un sin número de hechos inexplicables. Sin conocer esta historia (nos enteramos semanas después al ver un programa uruguayo de mitos urbanos), caminos por todas las instalaciones del museo, incluso bajamos a los baños del sótano, donde todos los trabajadores temen ir solos. No sentimos nada paranormal, por suerte, pero al escribir este post, surgió un ligero escalofrío con sólo recordar la visita.

Patio del Museo Blanes en Montevideo.
Patio trasero del museo.
Jardín Botánico y Rosedal

A pocas cuadras, por lo que se puede llegar caminando, se encuentra el Jardín Botánico. Lugar perfecto para andar en medio de espacios naturales. La entrada es gratuita. Se recomienda llevar mucha agua y gorra para estos paseos, ya que el sol es fuerte en Montevideo y el resto de Uruguay.

Al Rosedal también se puede llegar a pie, y para los amantes de las plantas y flores, pueden atravesar este espacio cuadrado por medio de un túnel cubierto de rosas. El tiempo destinado para conocerlo es corto, pero si te sientas en uno de sus bancos, querrás pasar más de la cuenta.

Jardín Botánico en Montevideo.
Jardín Botánico.
Rosedal, Montevideo.
Túnel en el Rosedal.

Otros puntos de la ciudad que recomendamos visitar son: Palacio Legislativo, ofrece una excelente postal de Montevideo al verlo desde afuera; el Mercado Agrícola de Montevideo (MAM), ideal para degustar algunos de sus platos típicos, también hay muchas frutas para comprar, así como puestos de objetos antiguos.

Palacio Legislativo de Montevideo.
Palacio Legislativo.
MAM
Mercado Agrícola Montevideo.

La famosa calle Reus, con viviendas antiguas que muestran unas coloridas fachadas; se trata de un proyecto realizado en 1992 por estudiantes de la Escuela Nacional de Bellas Artes, quienes decidieron darle más vida a este barrio con el propósito de que sus residentes sientan una nueva relación con el arte en su día a día. Por último, el antiguo Hotel Carrasco (el cual apreciamos por dentro y por fuera) es otra muestra más de lo mucho que hay por ver en Montevideo.

Calle Reus en Montevideo.
Calle Reus.
Hotel Carrasco en la noche.
Hotel Carrasco.
Cartel de letras Montevideo
Cartel en la rambla de Pocitos.
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7 Comments

  1. Hola, Samir y Andrea. Soy montevideana y me gustó mucho leer su post. Qué pena que hayan sentido miedo por momentos pero qué bueno que hayan podido disfrutar a pleno. Una de mis mejores amigas vive en la calle Bermúdez, la primera foto. Abrazo viajero para ustedes.

    • Nos alegra mucho que te haya gustado el post! Sí, en ciertos puntos sentimos temor, pero como dijimos, fue sólo cuestión de perspectiva, nunca pasó nada. Caminamos a varios horas de la noche también. Montevideo nos gustó tanto, que volveríamos sin pensarlo. 😃 Abrazos Gabriela!

  2. Chicos que lindo ver Montevideo desde sus ojos. ¡Y que post completo se mandaron! Es una muy buena guía, como montevideana la apruebo totalmente!

    • Muchas gracias Cari!Tus recomendaciones nos ayudaron un montón! Así como la mano que nos brindaste para disfrutar mejor de Montevideo y Punta del Este =)

  3. Hola, viajeros. Gracias por su post! está bastante fielmente retratada la realidad de la ciudad, como montevideano también lo apruebo totalmente. Sólo agregaría para no faltar a la verdad, que se notó que su paseo por aquí fue en verano, ya que sintieron calor, pero además muchas de esas ferias o actividades se realizan sólo en verano, lo cual es una pena. Les faltó conocer un tablado, para ver una murga!! también es por esas fechas jeje. Saludos enormes y espero vuelvan pronto, serán bienvenidos.

    • Hola Carlos, nos alegra bastante que ye haya gustado el post. Siempre tratamos de contar las cosas tal como son, según haya sido nuestra experiencia. Y de seguro que en algún momento volveremos a Uruguay (sobre todo Montevideo). Saludos!

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