Carnaval en Guamote

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“Chíllame nomás y vas a ver lo que te pasa”, le dice la cocinera a una de sus tres hijas pequeñas que juega alrededor del puesto de comida. Esta señora –de cabello negro y piel clara– cocina arroz con tortilla y pollo, yapingacho y ensalada de veteraba con maní y papa.

Su compañera, en cambio, se dedica a preparar las empanadas de queso y a mover el morocho con un cucharón, también entrega los platos a los clientes, quienes se sientan a comer con cuchara sobre unos asientos improvisados.

Estas mujeres trabajan bajo una carpa durante la noche del sábado, y a pesar de encontrarse cerca de las hornillas, ambas llevan dos trajes encima (suéter y abrigo; chompa y delantal), ya que el frío puede alcanzar temperaturas menores a los 12 grados centígrados.

Dándole forma.
Dándole forma.
Atendiendo a la clientela.
Atendiendo a la clientela.
La caldera.
La caldera.
Sin cubiertos sabe mejor.
Sin cubiertos sabe mejor.
Empanaditas con queso.
Empanaditas con queso.

A las 20h30 se realiza la elección de la Reina del Carnaval 2013 en el Coliseo Velasco Ibarra. Una banda toca sobre la tarima, la gente baila en la pista y otros saltan en las gradas al ritmo del folclore andino, conocido también como albazo (género musical indígena del Ecuador). Las jabas de cerveza –marca Budweiser– abundan en el lugar, al igual que algunos perros callejeros que logran infiltrarse y pasar inadvertidos.

Los shots de whisky también cumplen con su asistencia al evento. Las reinas son las primeras en recibir un vaso y brindar. “Y usted tan bonita, ¿no se siente rarita bailando con un viejo como yo?”, le dice un señor, vestido con traje formal, a la exreina del carnaval. “¿Qué estudia? –continúa preguntándole– ¿cuántos años tiene? Sabe que yo soy director financiero de la alcaldía”. Aquí es común que gran parte de la gente se encuentre embriagada de goce, alegría y mucho alcohol una vez que el reloj pasa las once de la noche.

La hora del baile.
La hora del baile.
Reina del carnaval 2013.
Reina del carnaval 2013.

Este pequeño pueblo se encuentra a 2,800 metros sobre el nivel del mar, en la provincia de Chimborazo. Es un lugar tranquilo que, únicamente, se vuelve agitado y lleno de excesos cuando empieza el carnaval. La gente disfruta incansablemente de sus fiestas que vienen celebrando –desde hace más de medio siglo– año tras año, y durante estos dos últimos lo han hecho con mayor entusiasmo debido a que el carnaval de Guamote ha sido declarado Patrimonio Cultural Intangible del Ecuador por la Asamblea Nacional.

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Son las cinco de la madrugada del domingo y una banda integrada por habitantes del pueblo se pasea por las calles tocando la puerta de cada casa; si alguien llega a asomarse, le ofrecen un vaso de canelazo o whisky. Debe beberlo, si no lo hace, ellos pueden tomarlo como una falta de respeto. Luego de sentir cómo el ardor del trago llega hasta al estómago vacío, tiene que acompañar a la banda durante todo el recorrido.

Más tarde, en el estadio del coliseo del Colegio Velasco Ibarra, empieza El Festival Indígena. Este evento consta de conciertos y bailes. Se lo realiza pensando exclusivamente en los indígenas, para que se sientan parte de las fiestas de carnaval. Aquí llegan personas de los barrios San Juan, San Carlitos (estos dos son de Guamote) y también vienen del cantón Colta, Alausí, entre otros.

Sin duda alguna la estrella más esperada del show es Delfín Quishpe, quien a pesar de recibir espuma de Carioca, canta efusivamente a su pueblo, mostrándoles cariño y aprecio. La gente lo admira de forma desmedida; todos corean, con sus venas llenas de alcohol, cada letra de sus canciones en quichua –cantó muy pocas en español–. Durante el concierto estrenó su disco Sígueme, sígueme. Hizo que una señora mayor subiera a la tarima. Confesó que ella le había dado de comer y lo había contratado para trabajar en un taller de carpintería cuando él aún no era famoso.

El famosísimo Delfín Quishpe.
El famosísimo Delfín Quishpe.
Deleitando al público.
Deleitando al público.
Guerra de espuma.
Guerra de espuma.
Un traguito con la señora.
Un traguito con la señora.

Al caer la noche, la alcaldía organiza un baile de gala en homenaje a la reina del carnaval. La asistencia requiere traje formal, aunque varias personas se encuentran en bluyín y camiseta. Una orquesta toca en vivo, hay mucho licor y pies en movimiento. “Queremos felicitar a la señorita que se destacó bailando –dice el animador de la fiesta– impresionante la manera en que se le salió el taco”, bromea y hace reír a los presentes.

***

El desfile de las comparsas empieza muy temprano por la mañana. Personas de distintas partes del país vienen y caminan sobre antiguas calles de piedra, representando a su ciudad, a su pueblo. Llevan sus trajes típicos y una música folclórica los acompaña de fondo. Van escoltados por carros alegóricos o camiones con grandes parlantes.

Mientras recorren las angostas calles de Guamote, la gente que se encuentra parada en las aceras, les lanzan espuma Carioca y agua, incluso les tiran un polvo morado y huevos. También están los que les ofrecen un vasito de puro con la intención de apaciguar el frío mientras dura el desfile.

Desfile agotador.
Desfile agotador.
Niños desfilando.
Niños desfilando.
Siguiendo el paso.
Siguiendo el paso.
Todos quieren ser fotografiados.
Todos quieren ser fotografiados.
Tras máscaras.
Tras máscaras.
Posando oculto.
Posando oculto.
Flautista.
Flautista.
Siempre mostrando una sonrisa.
Siempre mostrando una sonrisa.

Cuando llega la noche, un grupo de amigos enciende una chamiza (fogata) en una esquina del pueblo. Arrojan varias ramas secas para aumentar y prolongar el fuego, mientras en el único local abierto de enfrente, suena una canción de reggaeton, alborotando la calma que transita en estos momentos por las calles.

Una señora de avanzada edad se une a la chamiza. Entabla una conversación con los chicos y dice que en pocos minutos empieza la coronación del rey. Todo el pueblo asiste a esta ceremonia, pero ella no quiere que su hijo vaya: “mi hijo a veces es mal jumador, por eso nomás les dije (a sus otros hijos) que lo lleven a dormir porque puede hacer problemas, algunos son así”.

Chamiza.
Chamiza.
En mitad de la calle.
En mitad de la calle.

El carnaval de Guamote está lleno de tradiciones, y la coronación del rey es una de ellas. Cada año se escoge a uno –siempre es varón– junto con dos embajadores –estos pueden ser mujeres–. El rey cuenta con su “personal”, sus compadres más cercanos, quienes lo apoyan con los gastos de la bebida, la comida y algún elemento adicional.

La coronación se lleva a cabo en el barrio San Juan, donde se encuentra la capilla de San Carlitos, el patrono del carnaval, quien todos los años recibe a sus devotos que llegan, venciendo una elevada loma, con el fin de pedirle alegría y prosperidad en sus vidas.

El rey.
El rey.
La embajadora.
La embajadora.

Sobre una tarima se encuentra el anterior rey, quien le entrega la corona y la capa a su sucesor, dando inicio a una fiesta que se celebra en medio de la calle –en lo alto de la cuesta– con grandes dosis de alcohol mientras se goza con el concierto de Ángel Guaraca, artista nacional de música indígena.

A la mañana siguiente, se realiza la corrida de toros. Este espectáculo es distinto a las corridas tradicionales. El animal no es masacrado ni asesinado, por el contrario, es premiado si llega a lastimar a alguien, y cuando consigue acabar con la vida de una persona, lo tratan como si fuese un semidiós, le brindan la mejor comida y el mejor trato durante varios días.

Para el toro no es tan complicado lograr esta victoria. Cualquier persona puede arriesgarse y entrar a la plaza Eugenio Espejo. No son profesionales. Ingresan a pie y en estado etílico. También hay ocasiones en que el toro brinca la cerca del recinto y corre descontrolado por las calles del pueblo, pero es capturado rápidamente por los jinetes que se mantienen sobrios.

Jinete sobrio.
Jinete sobrio.

Una de las costumbres más emblemáticas de Guamote, es el entierro del carnaval. Se trata de una procesión que se realiza para dar fin a estas tradicionales fiestas (tiene lugar cinco días después de haber culminado el feriado nacional de carnaval). Las personas recogen los huesos de la comida –cerdo, borrego o res– y los colocan, junto con las botellas vacías de alcohol que han consumido, en una pequeña caja con forma de ataúd.

Avanzan hasta el sitio donde se efectuó la corrida de toros, y en medio del recinto, luego de haber presenciado un show típico en el que hay hombres disfrazados de viudas derramando lágrimas; cavan un hueco para darle sepultura a la caja-ataúd, en cuyo interior también se halla el licor –un puro guamoteño– que será desenterrado el próximo año por un nuevo rey y bebido por todo el pueblo.

Lluvia de carioca.
Lluvia de carioca.
Antigua estación de tren.
Antigua estación de tren.
Llena de tradición y sabiduría.
Llena de tradición y sabiduría.
Iglesia.
Iglesia.
Guamote.
Guamote.
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