Agua Blanca, un paseo por su Comunidad y la Isla Salango

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En Manabí es posible visitar una comunidad ancestral –Agua Blanca–, caminar por un sitio arqueológico rodeado de naturaleza y practicar snorkel junto a una isla cercana.


Agua Blanca, sitio arqueológico en la Costa ecuatoriana

Existe un lugar en la Costa ecuatoriana donde es posible revivir el pasado y participar de rituales sanadores; se trata de la Comunidad Ancestral de Agua Blanca, ubicada en la provincia de Manabí, dentro del Parque Nacional Machalilla, a casi 12 km de Puerto López.

Para llegar desde la carretera principal –la Ruta Spondylus–, tomamos el desvío que nos conduce, atravesando una vía pavimentada de 5 km, hasta el centro de la comuna. Por lo general, el ingreso tiene un valor de $5,00 por persona. En nuestro caso, esta visita formaba parte de la expedición con el Kontiki Wayra, por lo que primero desembarcamos en la playa de Puerto López (ese día el muelle permanecía cerrado por remodelación).

Navegamos en medio de lanchas pesqueras hasta llegar a la orilla. Eran las 08:40 Am cuando nos secamos los pies y nos subimos al bus. Atravesamos el túnel de los algarrobos (se forma de manera natural gracias a los árboles que se alzan a los costados de la carretera) y nos adentramos en esta nueva experiencia de turismo comunitario.

Por el camino comenzaron a aparecer sus casas, su flora como la flor rosada del bejuco (estábamos dentro de un bosque seco tropical), la escuela, la iglesia y el museo. Nos dieron la bienvenida apenas descendimos del bus. Su comunidad está conformada por más de 80 familias quienes se encargan de manejar y administrar este histórico lugar donde por mucho tiempo se estableció la Cultura Manteña.

Ruta interna en la comunidad Agua Blanca.
Caminos en el interior de la comunidad Agua Blanca.
Iglesia de la Comuna Agua Blanca.
Iglesia de la comunidad.
Viviendas dentro de Agua Blanca.
Viviendas en la comunidad.

Nos llevaron a conocer las urnas funerarias de barro que encontraron en 1982, permanecen in situ, con los huesos de los antepasados dentro. Estas urnas representaban el vientre de una madre, por tal razón colocaban los cuerpos en posición fetal, su estatura era pequeña (1.40 m aproximadamente), datan de 800 a 1500 DC. Debido a las lluvias que se suscitaron en el lugar, han aparecido nuevas urnas, como la que vimos junto a un árbol, la cual sólo se alcanzaba a observar una pequeña parte. 

También nos mostraron una réplica en miniatura de cómo lucían sus antiguas viviendas, así como una balsa de madera que utilizaban para navegar por el río hasta salir al mar y llegar a la Isla de la Plata, donde tomaban otras embarcaciones de mayor tamaño para viajar hasta el norte –México– o al sur y comercializar la concha Spondylus (en Chile la cambiaban por el cobre con el fin de crear aretes).

Urna funeraria de la cultura Manteña.
Urna funeraria de la cultura Manteña.
Urnas funerarias encontradas en Agua Blanca, Manabí.
Nuevas urnas saliendo a la luz.
Replica de antigua balsa de la cultura Manteña.
Replica de antigua balsa de la cultura Manteña.

Caminamos por los extensos senderos de la comunidad rodeados por enormes árboles, todo a nuestro alrededor estaba lleno de naturaleza. Bajamos por escaleras de madera, atravesamos pequeños riachuelos –caminando encima de sacos de tierra– hasta que llegamos a un rincón donde nos esperaba un Chamán junto con sus dos ayudantes; íbamos a participar de un ritual.

Senderos dentro de la Comuna Agua Blanca.
Senderos dentro de la Comuna Agua Blanca.
Cruzando pequeños riachuelos en Agua Blanca, Manabí.
Cruzando pequeños riachuelos.

Participar de un ritual ancestral

Los tres tenían líneas pintadas en el cuerpo con achiote. El Chamán llevaba puesto un collar de cerámica original de la Cultura Manteña que fue fabricado hace 1.500 años. Estaban descalzos, en la cabeza llevaban un cintillo y vestían únicamente una especie de falda color café hecha, al parecer, de paja; la chica tenía un traje entero. 

Formaron unas líneas en espiral sobre la tierra, a los hombres nos colocaron hacia el costado derecho y a las mujeres a la izquierda, ya que –como nos explicaron– ellas siempre van junto al corazón del hombre, el cual se halla del lado izquierdo del cuerpo. Prendieron una vasija con plantas y la pasaron cerca de nosotros para cubrirnos con el humo (especialmente en la cara y el pecho).

Nos entregaron una vela y un pequeño palo de madera que luego encendimos entre todos. Debíamos ingresar por unas puertas imaginarias que, asimismo, ellos crearon sobre la tierra; una vez dentro, marchamos por en medio de una de las líneas hasta llegar a un altar que colocaron en el centro, compuesto por un tronco y una figura ancestral hecha de cerámica.

Participando de un ritual ancestral.
Participando del ritual.
Humo en una ceremonia ancestral en Agua Blanca.
Cubriéndonos con el humo sanador.
Chamán iniciando la ceremonia ancestral.
Chamán dando inicio a la ceremonia.

Cada persona tenía que dejar los instrumentos que nos dieron encima del altar para avivar el fuego, no sin antes hacer una petición en silencio. Después continuamos por la línea hasta volver a nuestro puesto; este trayecto representaba las vueltas de la vida.

El chamán caminó frente a nosotros y lanzó, sobre cada integrante del grupo, una esencia compuesta con perlilla –planta nativa de la zona– y palo santo. Hicieron sonar la concha –llamada strobilus– como si fuese un instrumento musical de viento, mientras pronunciaban palabras de agradecimiento a las 7 direcciones; es decir, a los 4 puntos cardinales, a la tierra, al cielo y a nuestro corazón.

Dejando las ofrendas en el altar de la ceremonia.
En el altar.
Lanzando la esencia durante la ceremonia en Agua Blanca.
Soltando la esencia sobre nosotros.
Tocando la concha strobilus durante el ritual.
Tocando la concha strobilus.
Agradeciendo a las 7 direcciones, Agua Blanca.
Agradeciendo a las 7 direcciones.

Según nos comentaron, era la primera vez que ofrecían este tipo de ritual a los turistas. Accedieron a tomarse fotos y nos hablaron sobre los beneficios que nos traería haber participado en esta ceremonia que ellos vienen efectuando para su comunidad desde hace siglos.

Nos despedimos del Chamán y sus ayudantes para continuar –junto con nuestro guía– caminando por los senderos rumbo a la famosa laguna de la Comunidad Agua Blanca, atravesando grandes y antiguos árboles, como el Matapalo o un cactus de aproximadamente 130 años. 

El Chamán y sus dos ayudantes.
De derecha a izquierda: el Chamán y sus dos ayudantes.
Collar de 1,500 años. Cultura Manteña.
Collar de 1,500 años. Cultura Manteña.
Comunero posando en el árbol matapalo.
Posando junto al árbol matapalo.
Cactus de 130 años en Manabí.
Cactus de 130 años.

Dicha laguna (en realidad se trata de una piscina) es amplia y poco profunda, con 75 % de azufre, se caracteriza por tener propiedades medicinales. Al final no nos metimos a nadar en las aguas sulfurosas, pero sí compramos algunos jabones naturales hechos a base de barbasco –un fruto local– y miel. 

En caso que deseen darse un chapuzón y beneficiarse con el agua de la laguna, después podrán ducharse con agua dulce; el lugar cuenta con baños, duchas, sillas y mesas. Antes de partir de la comunidad, pasamos por una cabaña, junto al museo, donde varias mujeres ofrecían sus productos hechos a mano; artesanías y recuerdos que vendían a los visitantes.

Laguna con azufre en la Comunidad Agua Blanca.
Laguna con azufre en la Comunidad Agua Blanca.

¿Cómo llegar a la Comunidad Agua Blanca?

Si sólo desean visitar la Comuna Ancestral, deben viajar por la Ruta Spondylus y tomar el desvío que los conduce hasta el centro del poblado de Agua Blanca, el cual se ubica a 12 km de Puerto López –si se dirigen de sur a norte–. El valor de ingreso, por persona, es de $5,00.

Si disponen de poco tiempo, pueden participar de este turismo comunitario temprano por la mañana, y luego tomar el tour a la Isla Salango como lo comentaremos en los siguientes párrafos. Aunque nuestra sugerencia es que pasen una noche en Puerto López para que realicen cada actividad con calma y puedan disfrutarla en su totalidad.

Isla Salango

Como parte de la expedición del Kontiki Wayra nos llevarían por la tarde a hacer snorkel junto a la Isla Salango. El yate se encontraba enfrente, por lo que, después de almorzar un exquisito sango de pescado al mediodía, posterior a un refrigerio compuesto por trozos de papaya, coco y un dulce con nueces, subimos al último piso y nos sentamos a contemplar la isla en un día totalmente despejado.

Isla Salango, Manabí.
Isla Salango.
Playa de la Isla Salango.
Playa de la Isla Salango.

Nos equipamos con el traje de neopreno –wetsuit–, la máscara –o gafas– y, antes de sumergirnos en el mundo marino de la isla, disfrutamos de los juguetes acuáticos (por segundo día consecutivo) que dispone el yate, como las tablas de paddleboard, los kayak, la piscina oceánica y la moto de agua pequeña más conocida como: seabob.

Después nos dirigimos en bote a un costado de la isla, nos colocamos las aletas y fuimos directo a buscar peces bajo el agua. Esta vez logramos ver algunos de distintos tamaños y colores junto a las rocas. A pesar de que había corriente en ciertas partes, pasamos casi una hora allí.

Antes de regresar al yate, nos acercamos a la playa de la Isla Salango para disfrutar de un pequeño bar que el personal del Kontiki había improvisado para nosotros. Cerramos las actividades del día con cócteles frente al mar.

Juguetes acuáticos del yate Kontiki Wayra.
Juguetes acuáticos del yate Kontiki Wayra.
Coctel en la playa de la Isla Salango.
Coctel en la playa de la Isla Salango.

Como punto final, nos sentamos a cenar más temprano de lo previsto, ya que realizaríamos un viaje nocturno de largas horas. A la mañana siguiente nos esperaría un nuevo destino, el cual se los mostraremos en el próximo artículo.

¿Cuánto cuesta el tour a la Isla Salango?

Si sólo buscan visitar la Isla Salango, les aconsejamos viajar hasta la ciudad de Puerto López –en Manabí– y tomar un tour con alguna de las agencias certificadas que se ubican frente al malecón. El precio ronda los $15,00 por persona, dura un par de horas e incluye, por lo general, refrigerio y equipo de snorkel

2 Comments

  1. Amigos, soy Mariela , también visité Agua Blanca, un lugar para caminary apreciar la naturaleza, sus habitantes son muy amables y hospitalarios. Tampoco me metí a la piscina porque el agua estaba fría. Muy buena experiencia y excelente como nos lo han compartido. Bendiciones

    • Hola Mariela! ¿Cómo estás? Sí, la gente es súper amable. Uno sale con una gran experiencia.

      Nos alegra que te haya gustado el artículo. Un abrazo =)

Gracias por tu comentario, lo apreciamos mucho.

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