Ruinas de Copán, una razón más para visitar Honduras

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Llegar hasta las Ruinas de Copán es sencillo, muchos las visitan desde Guatemala, pero recomendamos permanecer más de un día en el pueblo hondureño para descubrir su encanto.


Fecha del viaje: marzo 2018

El sol aún no asomaba por las calles de Santa Rosa de Copán, pero ya había llegado la hora de despedirnos del pueblo y del hogar que nos cedió un espacio durante los dos días de nuestra estadía. Un amigo de nuestro amigo –José Antonio– nos dio un aventón hasta La Entrada, un pequeño pueblo donde se encuentran los buses que se dirigen hacia Copán Ruinas.

El trayecto fue de casi una hora, atravesamos una carretera que bañó de polvo la camioneta, en ese momento agradecimos estar apretados en el asiento trasero, en lugar de viajar sentados en el balde; como pensábamos hacerlo en un principio por falta de espacio en el interior.

Nos bajamos en una terminal improvisada donde se parqueaban los pequeños buses que partían hacia diferentes lugares del país. A gritos citaban las ciudades principales, hasta que un señor nombró el destino que tanto anhelábamos: Copán Ruinas. Colocaron las mochilas grandes al techo, las ataron con fuerza y permanecimos sentados en los primeros asientos esperando a que se ocuparan los demás.

Nos cobraron $70 lempiras (USD $2,94) a cada uno, viajamos durante dos horas por una carretera donde el polvo volvió a saludarnos, llegaba incluso a meterse en el vehículo, razón por la cual el chofer conducía con una mascarilla. Luego de algunos baches y paradas prolongadas, llegamos a la pequeña terminal de Copán Ruinas. De este punto parten buses hacia la frontera con Guatemala.

Caminamos hasta el centro del pueblo en busca de un hostal, la distancia era corta. Hallamos una habitación cómoda con baño privado por USD $20,00 en el Hostal Berakah, poseen dos edificios, en el segundo se encuentra la cocina y una mesa de billar.

Mototaxi en Copán Ruinas.
Calles del pueblo Copán Ruinas.
Calles de Copán Ruinas.
Da gusto andar por sus calles empedradas.

Nos desprendimos del equipaje, nos lavamos la cara y rápidamente salimos en busca de un almuerzo al mediodía. Cerca del Parque Central se ubicaban restaurantes con diferentes tipos de precios, comimos en el Típico La Pintada. Y a pesar de que a esa hora el sol resplandecía con todas sus fuerzas, queríamos aprovechar el día y decidimos visitar las Ruinas de Copán.

Puestos callejeros en Honduras.
Comida callejera, el sabor es adictivo.

Ingreso a las Ruinas

Desde el pueblo se puede llegar caminando o tomar una mototaxi hasta la entrada ($10 lempiras por persona, USD $0,42). Escogimos la segunda opción, las ansias por conocer nuestras primeras ruinas Mayas no se hacían esperar. Pasamos la boletería, las primeras puertas de control y, al acercarnos hacia la plaza principal, nos emocionamos con sólo ver una parte de las edificaciones a lo lejos.

El costo de ingreso para extranjeros es de USD $15,00. Los centroamericanos pagan menos, al igual que los nacionales. Pagamos otros USD $15,00 para incluir Los Túneles en el recorrido (son dos, el de Los Jaguares y el de Rosalila).

Se trata de dos excavaciones realizadas pocos años atrás para continuar con las investigaciones de las estructuras que se hallan bajo tierra. Explorando el Túnel Rosalila, nos dijeron que los arqueólogos descubrieron plataformas y tumbas antiguas que datan de casi 150 años antes de la fundación de la dinastía real de Copán.

Restos Mayas en Honduras.
Se lo podía apreciar de cerca, pero no tocar.
Cultura Maya en Honduras.
Jeroglíficos Mayas.
Dentro de las ruinas Mayas en Copán.
En el interior de los túneles.

El Túnel Los Jaguares era más corto, sin embargo, ambos mostraban grandes figuras talladas con lujos de detalles. Todas las esculturas permanecían protegidas con un resistente vidrio, la intención era protegerlas de las manos desatadas de los turistas insolentes.

Mayas en Ruinas de Copán.
Vestigios Mayas.

Aunque el recorrido por el interior de los túneles era sumamente breve, y el precio elevado, creemos que merece la pena si están interesados en conocer un poco más sobre dicha civilización precolombina. Ingresar al Museo de la Escultura Maya (donde uno de los mayores atractivos es la réplica a escala del Templo Rosalila) también es otra forma de profundizar más en su historia. Debido a que escogimos Los Túneles, no entramos a este.

Varios amigos locales nos recomendaron contratar un guía en las ruinas, argumentando que, probablemente, después sólo estaríamos viendo piedras y pirámides sin ninguna interpretación. El costo por el recorrido completo, incluyendo los túneles, era de USD $42,00. Poco adecuado para nuestro presupuesto.

Tuvimos suerte en agruparnos con otros turistas y pagar el 50 % de los servicios del guía, es decir, sólo USD $20,00. Con sus explicaciones, supimos que habían estructuras construidas del 480 d.C. hasta aproximadamente 755 d.C., que un nuevo edificio (en realidad la ciudad entera) se implementaba encima del anterior cada vez que había un nuevo rey.

Pirámide Maya en Honduras.
Reinando la Plaza Principal.
Ruinas Mayas en Honduras.
Descansando junto a la cancha de pelota.
Naturaleza en medio de las Ruinas Mayas.
Las ruinas se hallan en medio de la naturaleza.

Que el último gobernante antes de que los Mayas abandonaran el recinto, fue el Rey 16, que en el juego de la pelota, donde sacrificaban al mejor jugador del equipo ganador, utilizaban sólo los codos, caderas y rodillas; realizaban 3 sacrificios por año, y los escogidos se sentían orgullosos porque se elevaban hacia los dioses.

Estelas Mayas.
Varias Estelas se agrupaban en el sitio arqueológico.
Juego de pelota Maya, Honduras.
Donde se realizaba el juego más importante de los Mayas.
Juego de la pelota Maya.
Cancha de pelota Maya.

Sus explicaciones fueron concisas, respondía a nuestras dudas, nos hacía ver con mayor concentración los detalles que poseían las Estelas (estatuas de reyes, como el Rey 18 Conejo), talladas sobre piedra volcánica y pintadas con un insecto que les daba la tonalidad roja.

Estelas Mayas en Honduras.
Talladas con un nivel sorprendente.

Quizás el monumento más impresionante que vimos fue la Escalinata Jeroglífica, catalogada como la inscripción precolombina –jeroglífica– más larga de América, se construyó durante el periodo clásico.

Son 63 peldaños con más de 2000 jeroglíficos, los cuales, a pesar de no estar descifrados en su totalidad –resta por lo menos un 70 %– aportan información importante sobre la vida de los Mayas.

Es como un gran libro, considerada para algunos como una biblia Maya. Pudimos contemplarla muy de cerca, aunque está prohibido subirse en ella, incluso han colgado un toldo para protegerla del sol.

Jeroglíficos Mayas.
Escalinata jeroglífica Maya.
Escalinata jeroglífica Maya.
Quien inició la lectura fue una arqueóloga estadounidense, lamentablemente ya falleció.
Figuras y restos Mayas en Honduras.
¿Luce sencillo interpretar las figuras? No lo parece.

¿Cuánto tiempo necesito para explorar las ruinas?

Como mínimo se requieren 3 horas para explorar todo el área de las Ruinas de Copán, incluyendo el Grupo Residencial Núñez Chinchilla, no es tan impresionante como el resto del parque –el guía no nos acompañó a este sector–, pero ya que se ubica a escasos metros, vale la pena conocer sus edificaciones.

Sitio Arqueológico Ruinas de Copán.
Sector denominado Plaza Los Jaguares.
Edificios Mayas en Honduras.
Parte alta de la edificación en Plaza Los Jaguares.
Edificaciones Mayas en Copán Ruinas.
Zona llamada Plaza Occidental.

El calor por la tarde se vuelve insoportable, terminamos el recorrido alrededor de las 03:30 Pm, pero esperamos hasta que bajara un poco el sol para realizar mejores fotos. Durante el descanso vimos varios papagayos volando libremente, algunos se acercaron, sin temor a vernos cerca, a comer los trozos que le lanzaba un guardia durante su hora de almuerzo.

El sol sobe las ruinas Mayas.
Sin sombra, el sol aniquila.
Papagayos en las Ruinas de Copán.
Papagayos libres.

Se puede regresar caminando, sólo toma 25 minutos y no existe peligro alguno en el pueblo. En nuestro caso, volvimos a pagar una mototaxi porque el cansancio pudo más.

Conocer Copán Ruinas

Al día siguiente salimos a recorrer y fotografiar el pueblo de Copán Ruinas, un sitio sumamente tranquilo y turístico con muchas opciones para comer y hospedarse.

En los alrededores se puede visitar el Parque de Aves, la Hacienda San Lucas, aguas termales y realizar paseos a caballo. No fuimos a ninguna ni a las Sepulturas (se ingresa de forma gratuita al mostrar la entrada de las ruinas). Tampoco entramos al museo digital ni al de arqueología Maya (USD $3,00).

Decidimos salir y explorar la vida local del pueblo, sus calles, sus casas y ver el día a día de quienes allí habitan. Caminamos alrededor de algunas cuadras, dimos vueltas hasta que nos agarró la noche y fuimos a cenar a un sitio típico –recomendado por los lugareños–, un restaurante llamado La Buena Baleada.

Pueblo de Copán Ruinas.
Esquinas de Copán Ruinas.
Mercado popular en Copán Ruinas.
Mercado del pueblo. Allí también fuimos a comer.
Callejón de artesanías en Honduras.
Ventas de artesanías y recuerdos.
Restaurantes en Copán Ruinas.
Gente local frente a uno de los restaurantes más turísticos y temáticos del pueblo.

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